Desde su primera publicación Esquemas juveniles en 2006, Javiera Mena irrumpió en la escena llamando la atención de los oyentes ávidos de nuevas propuestas musicales. Revolucionaria y transgresora en el sonido y en ofrecer una nueva estética, la cantante, compositora y productora ha continuado con una consolidada carrera sin límites espacio-temporales. Desde su debut, ha sumado cuatro álbumes entendidos por la prensa y por los melómanos como joyas imprescindibles de electro pop, y también ha sumado premios y nominaciones internacionales, entre los que destaca la nominación a un Grammy Latino por ‘Otra Era’.

Tras Esquemas juveniles fue descubierta en el plano internacional con Mena (2010), un álbum completo de hits como los insignes Luz de piedra de luna y Hasta la verdad. Desde ese momento, Javiera Mena se convirtió en el nombre imprescindible de festivales y de clubes de España, México, Estados Unidos y como no, de su natal Chile. Sin embargo, éstos son sólo algunos de los países que han caído rendidos a sus canciones y a las extravagantes puestas en escena de sus directos.

Ya convertida en artista de culto, Javiera Mena quiso en 2013 regalar al público Primeras composiciones 2000-2003, una suerte de disco en el que se recuperan canciones de sus comienzos, repletas de calidez y espontaneidad. El salto de los sintetizadores a las cuerdas permite descubrir otra identidad de la compositora.

Demostrando que su hábitat natural son las pistas de baile, Javiera avanzó en 2013 el single Espada, que estaría incluido en su cuarto álbum Otra Era (2014). Un compendio de canciones en las que cohabitan el placer, el hedonismo, el amor, el sexo y el cosmos y para las que Javiera también ha construido un mundo retro-futurista tanto en lo visual como en lo musical. Un TODO, que tiene vida tanto si es escuchado en la intimidad como en los aforos más abarrotados.